A mí el cultivo de la paciencia no me la enseñó náh un maestro de artes marciales oriental, sino la cassettera de mi Atari 800XL, heredada de los primos grandes allá por finales de los 80.
Esperando la carga (en un - insertar porcentaje inventado aquí -) % de los casos fallida, se podía:
* Dibujar
* Salir a andar en bicicleta por el barrio
* Saltar en la cuerda
* Alimentar los pajaritos
* Jugar a la escondida (día) o a la pieza oscura (noche)
* Tomar once
* Ver Cine en su Casa
* Etc.



