Mal de Diógenes.
Yo no tengo tres piezas. Pero sí muchas cajas.
La cachurera del señor.
"- ¿Cuál es el proyecto artístico que más te entusiasma ahora?
- Quiero hacer una exposición en la Biblioteca de Santiago con mi colección de papeles encontrados en la calles. Son 400 papeles catalogados. Si veo que hay un papelero que me llama, sigo el llamado y voy. Esto comenzó el '87, cuando encontré un papel arrugado que resultó ser una carta escrita por un preso a su mujer, donde la amenazaba con suicidarse si no hablaba con el abogado. De ahí seguí recogiendo papeles en todas partes. Después me amplié a pedazos de madera y tela escritos. Cada papel tiene un sentido. La lectura total se la da la ciudad. A veces ni siquiera tienen letras, sino marcas, huellas.
- Tu casa está llena de cachureos… Han salido en la tele últimamente casos de gente que tiene el llamado mal de Diógenes. Viven aislados y acumulan basura para suplir la soledad…
- Tengo 3 piezas llenas de cosas, capaz que tenga esa enfermedad. Pero estoy tan ensimismado que no lo sé. Ahora ya no recojo papeles, salvo que algo me llame mucho. Lo que estoy juntando son los objetos del futuro. Tengo un catastro: incluye cascos para soñar y un pedazo de una nave espacial, además del bastón de Wilma, un personaje que le falta una pierna, y que aparece en mi libro sin publicar, Bienvenidos a Ciudad Alta".
Mauricio Redolés, en nuestro.cl





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