Me equivoqué de desodorante.
Luego de cuatro años consecutivos, en vez de comprar mi clásico Rexona Neutral sin aroma, compré uno Nutritive.
Con aroma.
¡Odio los desodorantes con aroma!
A quién se le ocurre ponerles casi el mismo color de etiqueta.
¿Cuántas mujeres más habrán incurrido en el mismo error?
Esto es una hecatombe para mi aseo y ornato cotidiano.
Ahora mi axila tiene aroma floral.
Y mi cabeza, dolor.
[Aunque, mirándolo por el lado amable, supuestamente este desodorante mejorará la condición de mis axilas. Eso dice su etiqueta, al menos.]



